jueves, 26 de abril de 2012

Waterworld

Waterworld, protagonizada por Kevin Costner y dirigida por Kevin Reynolds, llegó con el título de ser la película más cara hasta el momento jamás rodada. Aventuras futuristas con ese título y esa presentación, podría haber sido un gran título, pero se convirtió en uno de los mayores fiascos de la industrias cinematográficas. En gran parte, porque los realizadores consideraron tontos a gran parte del público, y en gran parte, porque los propios realizadores eran tontos. Pero tontos, tontos.

La historia nos sitúa en un futuro post-apocalíptico, donde los polos de han derretido por el calentamiento global y convertido el planeta tierra en una masa de agua sin tierra firme. En este entorno hostil, Mariner (Kevin Costner) intenta sobrevivir como buenamente puede, a base de reciclar su propia orina y realizando trueques entre las escasas colonias flotantes viajando en su catamarán (perdón, su trimarán). En una de esas colonias, son atacados por los Smokers y Mariner recibe a su cuidado una niña, con un extraño tatuaje que marca la situación de tierra firme, la última esperanza de la humanidad.

¿dos cascos? ponle tres, que es el barco del prota y vamos sobraos...


Así, como si fuéramos tontos, nos cuelan un remake de Mad Max II, cambiando arena por agua. No nos hemos dado cuenta ninguno, no. Tanto la ciudadela flotante como la banda de  malotes desaliñados son clónicos, en ambas hay un héroe malhumorado y huraño, la promesa de una tierra prometida y niños de por medio, por aquello de darle un toque “para todos los públicos”. Pero como somos tontos, colará.

A él se le veía muy convencido con el éxito de la película.
Aparecen los malotes, llamados Smokers por que fuman como carreteros. Fuman. Luego o bien tienen plantaciones de tabaco (improbable porque no hay tierra emergida conocida) o bien tienen unas reservas de tabaco cojonudas (lo cual, viendo el ritmo al que fuman los condenados y que la película se ambienta cientos de años en el futuro, no viene siendo muy creíble). Encima, son cigarrillos con filtro. Además, vienen pilotando motos acuáticas, convenientemente oxidadas por aquello de darles un toque post-apocalíptico. Mariner se mueve en catamarán, los más avanzados tienen un globo aerostático (curioso, en MadMax III había uno que tenía una avioneta, será casualidad), pero los fumadores no, tienen combustible para sus motos acuáticas. Como somos tontos, no nos preguntamos de donde lo sacan. Como tampoco nos cuestionaremos como unos ineptos tecnológicos, en un petrolero trasatlántico movido a remos (wtf?), tienen energía para un sistema de amplificación con microfonía y todo. Podríamos preguntarnos también por el más evidente detalle de la munición que utilizan, de donde sale y cuanta reserva tienen (nos pasa lo mismo que con el tabaco), pero a estas alturas, ¿para qué?

Dennis Hopper alcanzado nuevas cuotas de credibilidad actuando.
El desarrollo de la película tampoco tiene desperdicio. Lo del mapa de la niña, a la que tienen arriba y abajo sin respeto ninguno por la infancia, es de traca. ¿Tan difícil es hacer una copia del tatuaje y dejar a la niña en paz? Por no hablar de la manera de descifrarlo, en la que a un viejo loco le da por poner a la niña bocabajo y decir: “es por allí”, sin dar explicaciones ni currarse un motivo. La persecución de los Smokers tampoco tiene desperdicio, alcanzando su cumbre en su obsesión por obtener la tomatera de Mariner. ¿Pero donde la vais a plantar, almas de cántaro, si no tenéis ni un terreno de tierra firme donde mantenerla?

Demostrado: los Smokers son vascos.
Mueven este pedazo de petrolero a base de golpe de remo...

Como somos tontos y hemos asumido que esta es una película de tontos para tontos, no entraremos en debates científicos sesudos ni cuestionaremos por qué Mariner destila su propia orina pudiendo destilar agua de mar. El hecho de que la tierra firme, al final de la película, se revele como la cima del monte Everest, implica que hay ocho kilómetros de agua hasta el nivel del mar actual. Lo que por un lado, a poco que rebusquemos en internet, dista mucho de la estimación de subida de las aguas en el caso del deshielo de los polos: unos 61 metros a lo sumo. Por otro lado, el paseíto submarino que se pegan por la sumergida ciudad implica que, a pelo, Mariner y su acompañante son capaces de soportar a pelo la presión de siete mil metro de profundidad. Incluso la mutación tan espectacular de Mariner la podríamos poner en duda, ya que a una especie no le daría tiempo a desarrollar ese tipo de branquias de la noche a la mañana. Pero somos tontos y todo esto no se nos pasa por la cabeza.

Las interpretaciones son de órdago. Kevin Costner no está mal, pero tampoco destaca. Dennis Hopper está particularmente ridículo, en un papel exagerado, para el cual debió de olvidar todo lo relacionado con actuar para crear un arte nuevo basado en la sobreactuación. Los extras de los Smokers seguro que fueron rechazados por Benny Hill y los Monty Python y acabaron trabajando en Waterworld.

Los Smokers en todo su esplendor
Los que también demostraron ser tontos son los realizadores de la película. Dado que en el futuro todo estaría sumergido en agua, decidieron montar un set de grabación en mar abierto, cerca de Hawai, que ya de por sí costó una pasta gansa. Y no solo por el montaje de tan bestial estructura: durante su construcción, las reservas de acero de la isla de Kawaihae (donde se rodó) se agotaron y tuvieron que traer lo necesario de EE.UU., con el coste añadido que implica. Además, alguien no tuvo en cuenta el efecto de la marea, y cada día debían mover la estructura hacia el mar para que no se viera la playa. Más aún, nadie tuvo en cuenta el factor climatológico de la zona, y todo el decorado se vino abajo en un tifón. Tampoco tuvieron en cuenta que el equipo estaba formado por humanos normales y no evolucionados como Mariner, por lo que mareos, vómitos y enfermedades sacudían todos los días el set de rodaje. Para más cachondeo, la estructura no contaba de aseos, por lo que era necesario llevar al personal a la isla varias veces para mantener la higiene en el decorado.

Con un historial como este, los costes de la película y su consecuente fiasco, Waterworld merece ser considerada como la película más cara de serie B de la historia. Kevin Costner se consolidó como generador de fiascos, trás las fallidas The War y Wyat Earp, y lo remataría con El Mensajero del Futuro, cuando anteriormente había conseguido ser un generador de “blockbusters” de éxito. Previsible, de ritmo lenta y aburrida, con escenas de acción más bien torpes y despistadas, Waterworld hará historia como uno de los grandes infumables que nos ha regalado Kevin Costner.Auque siempre es posible que el tonto muy tonto sea realmente yo que no la entendí...

PD: Para los datos detallados de los costes del rodaje, en este blog teneis información jugosa y detallada . Respecto a la potabilización del agua, en este otro blog más que curioso nos lo destripan con ganas

6 comentarios:

  1. Pues si os digo que yo tengo un buen recuerdo de la película... tendré que volver a verla, a ver como le sientan los años ^^

    ResponderEliminar
  2. Por mi parte, considero que tiene una buena premisa, pero que los medios en aquella época para llevarla a cabo supusieron un presupuesto desmesurado. Aparte, los Smokers me parecen especialmente patéticos y Dennis Hopper particularmente insufrible.

    Pero como siempre decimos aquí, para gustos los colores, aquí lo que intentamos es criticar con sentido del humor. Gracias por leernos!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Como la vi adolescentilla, le echaré un segundo vistazo. Ya me he llevado desagradables sorpresas, como Los goonies.

      ¡Gracias a vosotros por hacer las reseñas tan amenas!

      Eliminar
  3. Oye Laulau, a los Goonies se lo perdonamos todo, fue un película infantil y es un icono aunque tenga fallos. Pero Waterworld se presentó como la "Película de las películas".Y eso es un fiasco parael público.
    Los Smokers son insoportables, llevas razón.

    ResponderEliminar
  4. A mi me parece una pelicula reivindicable y Mensajero del futuro tambien pero vamos ahi se quedaron

    ResponderEliminar
  5. Hawai es parte de Estados Unidos. Salvo esa pifia, tengo que decir que estoy de acuerdo con todo lo dicho. Sí me gustaron el vestuario y la fotografía, que también son parte de la película.

    ResponderEliminar