jueves, 3 de noviembre de 2011

Mi amigo Mac

Los 80 hicieron mucho, pero que mucho daño. Junto a muchas cosas buenas, claro está, pero lo de “Mi Amigo Mac” tan solo es clasificable como subproducto residual de los 80. En un descarado, trágico y patético intento de copiar y emular el éxito de E.T., surgió este engendro familiar.
Es difícil explicar el por qué del rechazo a esta película. Quizá fuera un conjunto de malas ideas. La idea del diseñador en cuestión de ternura se limitaba a tener los ojos grandes. El resto del bicho es repelente a más no poder. El guionista decidió que lo mejor para que el niño protagonista diera lastima y cayera bien al público es que fuera parapléjico en silla de ruedas. El productor pensó que para acercarse al público y de paso conseguir financiación para la película, lo mejor era el retrato costumbrista y la publicidad subliminal de McDonald (mi amigo MAC, McDonald… ¿todo casualidad?) y de Coca-Cola (la bebida que toma el engendr… el alienígena para subsistir, causalmente igual que la que extraen del subsuelo de su planeta). La coherencia del guión solo se puede apreciar en todo su esplendor cuando los alienígenas, al final de la película, juran la constitución y se convierten en ciudadanos de los EE.UU. Eso después de que los mismos EE.UU. les raptasen de su planeta natal y pretendieran toda la película capturarles para hacerles una autopsia. Realmente Stewart Raffill se lució escribiendo y diriguiendo la película, y viendo su filmografía, la cosa no mejora (a él le debemos el desaprovechar una idea tan buena como la del "Experimento Philadelphia").

 
¿No os parece entrañable? ¿No, verdad? Normal...
Con menos de siete años, la película puede tener un punto pasable, hasta tierno, si me apuras. A partir de ahí, no hay manera de que cuaje. Tampoco es que E.T. me guste demasiado, todo sea dicho, pero al menos está bien hecha. Si hablamos de analizar la actuación de su equipo, en particular, de los niños… mejor no entramos en detalles, pero Richard Gere con un palo en el culo es más expresivo.
Muy sutil y subliminal, la publicidad...
La publicidad más que evidente de Coca-Cola y McDonald, el plagio en la mitad de las escenas de E.T., lo absurdo de la otra mitad, y sobre todo, el repelente marciano, suman puntos para que esta película se sume a nuestra lista de Infumables.
Aprovecha las ruedas y huye... que la pelí es mala de narices.

4 comentarios:

  1. Elderane, te odio...Había dejado eln alguna parte de mi subconsciente esta película-mojón...Y tú me has hecho rememorarla. En fin. es el deber lo que te llama, ya lo sé.
    criticaslocas

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  2. piiiiingaaaaassssssss...

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  3. juuuuuuuuuuuuuuaaaaaaaaaaaa..... no pude parar de reirme de la critica jajajja malisima esa pelicula.

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  4. Otra que me vi de pequeño y claro , es nostalgica jajaja la peli por cierto estaba producida en un tanto por ciento muy grande por Macdonalds efectivamente

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