Mostrando entradas con la etiqueta Adaptación Dibujos Animados. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Adaptación Dibujos Animados. Mostrar todas las entradas

jueves, 31 de mayo de 2012

Los Pitufos, The Smurfs


Toma, toma, toma, esos pitufos guapos, tuneaos en 3D en la nueva Yoks esa...
 Hay ciertas cosas que hay que dejarlas en el recuerdo, no conviene airearlas porque aparte de decepcionarte, suele destruir esos preciosos recuerdos que atesorabas de otra época.

Y no es que existan cosas que envejezcan mal, también nuestros gustos cambian con los años y solemos evolucionar al tiempo que maduramos y crecemos.

Dejando sensiblerías aparte; que narices; no puedes dedicarte a poner a Batman en un carrito de helados multicolor en una comedia romántica, ni a Lobezno vestido de Cantinflas en una comedia de torpes caídas… Destruyes mitos, rompes imágenes y nos descuadras los ideales.

Por eso, está muy cercano a la herejía poner al actor Neil Patrick Harris (El mítico Barney Stinson de la serie como conocí a vuestra madre), en una sensiblera comedia interpretando a un joven marido preocupado por la paternidad…

Como conoci a vuestra pitufa madre...

jueves, 29 de diciembre de 2011

Masters del Universo

Una vez más, reitero que entre algunas cosas buenas, los 80’s hicieron mucho daño. La fama y éxito mundiales de una serie de muñeco y dibujos animados afines hicieron pensar a algún lumbreras de Hollywood que sería buena idea hacer una película sobre los mismos con actores y acción real.  Así surge “Masters del Universo”, protagonizada por el incasable actor de infumables ochenteros Dolph Lundgren.


Con escaso criterio, o quizá presupuesto (por aquello de ahorrarse la escenografía), la acción de la película transcurre en la Tierra, donde He-Man (“Él-Hombre”, jejeje, que machote el que le puso el nombre) y sus amigos (tan solo dos de toda la colección de figuras que había) buscarán la llave cósmica (que es una especie de sinte analógico, agárrate) que abre la puerta a Eternía, su planeta de origen, para evitar que un irreconocible Frank Langella haciendo de Skeletor nos invada.
Con una máscara de papel maché y rotundos tonos shakespeareanos, tenemos a un Skeletor de lo más creible.