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lunes, 15 de octubre de 2012

Resident Evil

Con una nueva entrega de la saga recién estrenada, y van cinco ya, vamos a comenzar a destripar el origen de la misma. Sin remontarnos a los videojuegos y quedándonos en lo cinematográfico, en 2002 el infame Paul W.S. Anderson dirigió la adaptación de la franquicia de juegos, para mayor gloria de Milla Jovovich.



El guión es simple. En un centro de investigaciones secretas se produce un brote vírico. Para contener la infección, el ordenador central sella toda la instalación, dejando morir a todos cuantos trabajan allí, encerrados. Pero la realidad es que el virus transforma en zombies comecarne a todo el que  contagia. Un comando de soldados de asalto encuentra a Alice (Milla Jovovich), una superviviente con amnesia, y juntos se lanzan al interior del complejo con intención de desactivar al ordenador central y averiguar qué ha pasado. Traducción: Milla Jovovich y unos cuantos pedazos de carne se meten en la jaula de los comecarne. Averiguad que pasa a continuación…

Ya sabeis, para matar zombies mutantes: modelito escotado con falda cruzada
y botas militares, que conjunta muy bien con el trabuco...

jueves, 23 de febrero de 2012

Street Fighter: La Última Batalla

¿Pero qué mierda es esto? Años de vicio en los recreativos, aprendiendo movimientos, descubriendo la historia oculta tras los personajes del videojuego, multitud de versiones del juego todas éxito de ventas, para que cuando se deciden a hacer un película, sea “Street Fighter: La batalla final”. Y todo apuntaba bien, meter a Jean Claude Van Damme y a Raul Julia debería ser buena idea, entonces… ¿Por qué esta película es una mierda de aquí te espero?



jueves, 13 de octubre de 2011

Mortal Kombat (1995)

En 1995, alguien pensó que era una buena idea hacer una película sobre un videojuego con multitud de seguidores. Las diferencias evidentes entre un videojuego de la época y el ritmo narrativo, fotografía y estructura de cualquier película no parecía ser inconveniente para los productores. Y de esta manera surgió el bodrio de tamaño folio que es Mortal Kombat.


El hecho de que para todos los mozalbetes de la época el argumento de Mortal Kombat nos la traía floja y que solamente veíamos un juego de dar ostias como panes no fue impedimento para crear un guión. En él, un torneo entre los mejores guerreros de la Tierra y los del mundo exterior decidirá el futuro de la Tierra. Si el mundo exterior gana diez veces seguidas el torneo, invadirán la Tierra y será el fin de todo. Una vez dispuestos quienes son los malos malísimos y sus intenciones de conquistar la Tierra, nos presentan a los bueno buenísimos. Rayden, Dios benévolo interpretado (por usar algún termino) por Christopher Lambert, recluta a tres mortales para participar en el torneo: un joven luchador Shaolin en busca de venganza, un actor de pelis de acción que va de sobrado y una policía en busca de un terrorista. Así que tenemos a dos buenos que no tienen ni zorra de artes marciales y a uno que sí, pero que va cegado por el ansia de venganza, contra guerreros místicos expertos en artes marciales y con trucos de magia en la manga.

Dos de los malos malotes. Notese el esfuerzo de vestuario y sus dotes para gesticular.